Por Rafa Osuna, hace 4 meses y 10 días

El teléfono móvil, ese apéndice del género humano

Moviles

Leo en ALT1040 que la mitad de la población humana ya tiene teléfono móvil. Realmente, según la ITU (International Telecommunications Union), la penetración mundial de dispositivos móviles es de un 49 % .

En España la cifra es aun mayor porque, si en el año 2006 se llegó a superar el 100 % (había más teléfonos móviles que habitantes), ahora parece que esa penetración se ha recortado a un 83,3 % según los últimos datos del INE (Instituto Nacional de Estadística).

No obstante, se trate de la cifra que se trate, el hecho es que el teléfono móvil se ha convertido en un utensilio si el cual más de uno no sabríamos vivir.

Escribo todo esto porque hoy se me ha olvidado el teléfono móvil en casa y lo estoy pasando realmente mal.

Fui una de las primeras personas en tener un teléfono móvil en España dado que, cuando se empezaban a popularizar, trabajaba en una operadora móvil nacional que por aquel entonces estaba naciendo (la primera competencia al, hasta entonces, monopolio de Telefónica). En aquellos años, al ser empleado de esa empresa, era de los privilegiados en usar un teléfono móvil (un «pedazo de ladrillo» comparado con los delgados y miniaturizados aparatos de hoy en día). Recuerdo como mi mujer (novia por entonces) me empujaba hacia cualquier portal o recoveco para permanecer oculto cada vez que sonaba el terminal. ¡Qué vergüenza eso de que te vieran hablando por la calle!. ¡Menudo esnobismo!.

Ahora, sin embargo, aquí estoy, preocupado por no tener mi móvil conmigo.

Seguro que estoy perdiendo llamadas importantes (llamadas que, por supuesto, a nadie nos da corte ya contestar mientras andamos por la calle o vamos en el autobús).

Pero es que además, también hecho en falta su reproductor mp3 (hoy no he podido escuchar podcast de camino al trabajo ni podré hacerlo de vuelta a casa), su navegador (para aprovechar los tiempos muertos leyendo correos de Gmail, o mandando algún mensajito a Twitter), o su reloj (ya os dije que desde hace meses no uso reloj de pulsera).

El móvil se ha convertido, en muy poco tiempo, en un apéndice del que nos duele desprendernos.

Y, vosotros, ¿cómo lleváis los días en los que se os olvida el móvil o, simplemente, se queda sin batería?.

1 comentario

Gravatar #1. Kialaya
hace 4 meses y 10 días

Precisamente todo este fin de semana mientras he estado de minivacaciones lo desconecté, bueno se me quedó sin batería y pasé de recargarlo porque pensé que así la desconexión sería total. La verdad es que un tiempo está bien, desconectas de todo y es agradable que no te puedan localizar si estás de vacaciones. Creo que hay que saber también cuándo merece la pena desconectarlo. Pero sí que es cierto que es ya imprescindible y siempre va en el bolso conmigo y se me hace raro cuando me lo dejo por ahí por descuido.

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