Generación Net
Últimamente, no sé porqué, me rondan por la cabeza dos palabras: «Generación Net».
Puedo decir con mucho orgullo que fui de los primeros españoles que probó Internet. Tuve la suerte de estar trabajando en una gran operadora de telecomunicaciones norteamericana cuando descubrí por primera vez el correo electrónico.
Poco después llegaron otras aplicaciones como la navegación web (y Gopher, ¿alguien recuerda Gopher?). ¡Qué satisfacción e inocencia al mismo tiempo cuando le enseñaba a todo el mundo que esas letras que aparecían en mi monitor estaban escritas en Japón!. «¡Estoy en este momento viendo una cosa que han escrito hace un rato en Japón!», gritaba mientras la gente a mi alrededor me miraba pensando que se me había aflojado algún tornillo. Por supuesto que no había ningún gráfico que hiciese la navegación más agradable. Se trataba de textos que veía gracias al navegador Lynx sobre UNIX.
Pues bien, cuando ocurrió todo esto, cuando descubrí Internet, yo ya tenía más de 20 años.
Actualmente, mis hijos (de 3 y 6 años) viven con Internet. Trabajan con Internet en el colegio y en casa es la cosa más normal del mundo (un porcentaje altísimo de las páginas vistas de la web de Disney le corresponde a ellos).
Y es que, para esta generación y aquella que tiene menos de 20 años, lo de Internet es algo habitual, algo normal, como para la televisión para nosotros. Todavía recuerdo loas «batallitas» de mis mayores cuando me contaban los primeros momentos de la televisión en España. Y qué lejos me parecían a mí que había crecido con la televisión en casa, como un electrodoméstico más.
Pues algo así le ocurre a esa generación que ha vivido con Internet desde que tienen uso de razón. A esa generación que, no sé porqué, me ha gustado llamar GENERACIÓN NET.
