Por Rafa Osuna, hace 1 mes y 11 días

Los ministerios inútiles y las ministras «inútilas»

Estamos en plena crisis. Eso es algo que ya no es capaz de discutir nadie. ¿No sería el momento ideal para que el Gobierno mostrara que es el primero en apretarse el cinturón reduciendo el número de ministerios?.

¿Realmente son necesarios ministerios como el de la Vivienda o el de Igualdad?. ¿No se puede conseguir los mismos resultados (suponiendo que se consigan algunos, cosa muy dudosa) desde la Secretaría de Estado de alguno de los ministerios restantes?.

Pero no, parece que somos «más guays y modernos» si creamos todo un Ministerio (con su tremenda y costosa estructura) dedicado a la Vivienda o a la Igualdad. ¿Y si nos ahorramos el sueldo de los ministros inútiles, de sus gabinetes, de sus despachos, de su Subcreterario, de ...?. Todo ese dinero podría dedicarse a fomentar de maneras realmente efectivas la igualdad o la posibilidad de acceso a una vivienda digna para todo el mundo.

Sin embargo, hoy en día parece que la igualdad entre hombres y mujeres se consigue defendiendo el uso de palabras como «miembra». ¿Es ese el resultado del a política de igualdad del Gobierno?.

¿Para eso pagamos a los ministros y ministras como Bibina Aído?. ¿Para que demuestren que son inútiles e inútilas?.

¡Lo que tiene uno que aguantar!

Por Rafa Osuna, hace 4 meses y 17 días

La corbata del ministro

Miguel Sebastián

O más bien, «la falta de corbata del ministro» porque ayer, en el Pleno del Congreso, el Ministro de Industria, Miguel Sebastián, se presentó sin corbata.

Esto no debió gustarle mucho al Presidente del Congreso, José Bono, que mandó hacerle llegar una corbata al Ministro por medio de un ujier. Sin embargo, Sebastián decidió seguir sin corbata.

Y es que ya iba siendo hora de que alguien le fuese plantando cara a una costumbre sin sentido como es la de llevar corbata para representar seriedad, poder, distinción, valía... o lo que sea.

En la empresa privada, poco a poco, se va dejando de la lado la corbata (sobretodo en verano) aunque todavía queda mucho por conseguir. ¿Quién se podía imaginar, hace unas décadas, que en un banco te podía atender una persona sin corbata?. ¿O que el abogado al que visitabas en su bufete no llevara traje?. Hoy en día esto ya está superado.

Por lo tanto, ¿porqué no damos un paso más y erradicamos (siempre de manera voluntario, sobra decirlo) la corbata de aquellos actos políticos como los plenos del Congreso?. ¿Es que un diputado sin corbata representa menos al pueblo que otro con ella?. ¿Es que la corbata le da más sapiencia a los miembros del Gobierno?.