La pérdida de valor del negocio de la voz
Ya hace unos años nos empezó a quedar claro que los operadores de telefonía fija estaban desplazando su negocio del mundo de la voz al de los datos. Hoy es día es frecuente que se pueda contratar acceso a Internet de alta velocidad y en ese contrato se incluya «barra libre» en cuanto a las llamadas telefónicas a los teléfonos fijos. Al fin y al cabo, si un operador dispone de una buena red de datos (un buen backbone IP), ¿porqué no hacer uso de esa misma red para llevar por ella las llamadas telefónicas en forma de VoIP?.
El caso de los teléfonos móviles era distinto. Los operadores de móviles (respaldados por la CMT) siempre han defendido que sus llamadas tenían un mayor coste que las de los operadores móviles. Las tarifas de las llamadas desde móvil son mayores y el llamar a un móvil no entra dentro de esa «barra libre» de la que hemos hablado al contratar un acceso a Internet. Todo esto es así porque los operadores de telefonía móvil han manifestado siempre que sus costes de despliegue de red son mucho mayores que los de los operadores de telefonía fija (en la que casi todos los operadores usan la ya amortizada red local de Telefónica). Gracias a ese argumento, la CMT ha permitido que los acuerdos de interconexión entre operadores fijos y móviles sufriesen de una gran asimetría en cuanto a los costes de terminación de llamadas, repercutiendo, ¿cómo no?, en los precios en los usuarios finales.
Sin embargo, parece que últimamente algo puede estar cambiando. En el Mobile World Congress que se está celebrando esta semana en Barcelona se han hecho públicas algunas estrategias que podrían indicar que también los operadores móviles podrían enfocar su negocio de los próximos años en los datos más que en la voz.
Y es que, por ejemplo, Nokia ha anunciado que todos sus terminales incluirán de serie el programa Skype instalado con el que se podrá hacer llamadas de voz totalmente gratis (si se realizan a otro cliente de Skype) o, cuando menos, a un precio mucho más barato que el que ofrecen los operadores tradicionales. Estas llamas de Skype, por supuesto, hacen uso de la conexión de datos que sí que tendremos que contratar con nuestro operador móvil. No olvidemos que si no se había incluido este tipo de programas de VoIP antes en los móviles era por la negativa de los operadores de telefonía móvil que veían una clara competencia a su servicio de voz. Ahora parece que ya no les importa tanto.
Otro anuncio que hace ver que la voz «tradicional» está de capa caída es el que ha hecho Movistar al indicar que va a lanzar una campaña entre sus clientes por la cual se les da la posibilidad de hacer llamadas o mandar mensajes de texto de manera totalmente gratuita a cambio de publicidad. Un claro cambio en la estrategia de negocio de la operadora que no basa ya todos sus ingresos (o, al menos, la mayoría) en las llamadas de voz. Y, tal vez, un gran ejemplo para otras industrias que, en vez de solicitar más subvenciones por las pérdidas que les supone el incremento del tráfico de datos, deberían pensar en un cambio de estrategia de negocio.
No sería nada raro que en breve no nos tengamos que fijar en el precio de las llamadas telefónicas a la hora de elegir un operador sino en el coste de los planes de datos.










