Porno Geek
Aquí tenéis un vídeo porno que creo que no molestará a nadie. Y es que, hasta el hardware tiene derecho a su sesión de porno.
Aquí tenéis un vídeo porno que creo que no molestará a nadie. Y es que, hasta el hardware tiene derecho a su sesión de porno.
Y es que, aunque parezca mentira, hasta ahora los cubanos no podían usar un teléfono móvil en su país. Había dos excepciones: los funcionarios del gobierno y los extranjeros.
Sí, lo sé, parece increíble. Pero, por desgracia, es cierto. Ha tenido que ser el presidente Castro (el «nuevo» Castro, no el «viejo» Castro) el que, en un gesto de magnífica benevolencia, he levantado la mano permitiendo que los cubanos usen teléfonos móviles.
Pero es que, la cosa no queda ahí, hasta el mes pasado tampoco se podían comprar ordenadores, reproductores de DVD ni algunos otros equipos electrónicos.
¿Qué os parece el hecho de que los ciudadanos de un país (sea el que sea) no puedan subirse al tren de la modernidad porque el gobierno de turno no lo permita?.
Hace tiempo (tanto que muchos de vosotros no habíais nacido), se tenía la sensación de que no existía nada que no vendiesen en la tienda de ultramarinos del barrio. Luego vino El Corte Inglés y se descubrió que el universo era mucho más grande. La cantidad de cosas que se vendían era tremenda.
Ahora, nos llegan las nuevas tecnologías esas y nos dicen que por Internet podemos comprar todavía más cosas que en El Corte Inglés. Sí, sí, más cosas.
Y es que hay un portal de esos que se llevan ahora que se llama eBay en donde se vende de todo. Dicen que una vez (hace 2 años) vieron que alguien vendía incluso 30 segundos de un podcast bastante cutre. Y, lo que es peor, ¡hubo gente que pujó!.
Ahora, que estamos a la vuelta de la esquina de unas elecciones generales, acabo de leer que hay bastante gente que está vendiendo su voto por el portal ese. Estas nuevas tecnologías son la leche. ¿Es verdad que se puede vender de todo?.
Vosotros que sabéis de esto de los ordenadores, ¿se puede vender cualquier cosa por Internet?.
Llevaba tiempo pensando en hacerlo y hoy me he decidido: esta mañana no me he puesto el reloj de pulsera. Y es que, ¿es algo necesario o lo llevamos por inercia?.
Si os fijáis, tenemos a nuestro al rededor infinidad de aparatos que nos muestran la hora constantemente sin necesidad de mirar nuestro reloj de pulsera. Yo ahora mismo estoy viendo la hora en mi ordenador, en el DVD, en el termómetro digital que tengo en el mueble de enfrente y en el reloj de pared (el único que tiene las ya caducas agujas).
Además, cuando estoy fuera de casa, si necesito la hora sólo tengo que mirar mi teléfono móvil para saberla inmediatamente.
Por lo tanto, ¿qué sentido tiene hoy en día seguir llevando un reloj de pulsera?. Yo creo que ninguno (excepto, en algunos casos, la estética).
Sé que me va a costar un poco (hoy me he tirado todo el día mirando instintivamente mi muñeca buscando el reloj) pero seguro que en unos días me he acostumbrado.
Y vosotros, ¿seguís usando reloj de pulsera?. ¿No os habéis planteado su jubilación?.
En mi casa siempre he tenido varios ordenadore. Y digo «HE tenido» porque, hasta hace poco, aunque éramos varios en casa, los ordenadores eran cosa mía. Los niños eran demasiado pequeños y mi mujer no se interesaba demasiado por el tema.
Sin embargo, las cosas están cambiando últimamente. Ya hace unos meses que mi mujer decidió que quería un ordenador para ella sola. Y así lo hicimos: ahora cada uno de nosotros tiene su portátil (hace tiempo sustituí los ordenadores de sobremesa por portátiles).
Pero es que, desde que han empezado el curso escolar, mis hijos tampoco se despegan de los ordenadores. Ellos tienen 3 y 6 años y alguno de los libros de texto que les han dado en el colegio vienen acompañados de CDROMs para que continúen aprendiendo mientras juegan en el ordenador. Por suerte, esos CDs requieren Windows (ya sabéis como son las grandes editoriales) por lo que no me cogen mi ordenador sino que «maltratan» el de mi mujer.
Esto me ha llevado a pensar que a lo mejor es necesario un ordenador para mis hijos (¿un buen regalo de Reyes?) de manera que mi mujer y yo podamos seguir con nuestras «navegaciones interneteras» sin ser molestados. ¡Pero es que estoy seguro de que si sólo les regalo un ordenador para los dos se van a pelear a todas horas por ver quién lo usa (ya lo hacen continuamente)! . Y creo que dos ordenadores para unos niños tan pequeños es demasiado.
No sé, me parece un cambio muy radical en poco tiempo. De ser yo el único interesado en el «cacharrito» a necesitar 4 ordenadores en casa (uno para cada miembro de la familia).
¿Creéis que, al final, los ordenadores se convertirán en utensilios de uso personal como los cepillos de dientes?. ¿Cada miembro de la familia tendrá el suyo, no se podrán intercambiar y, de vez en cuando, habrá que sustituirlos?.
Una muestra más en vídeo de lo que cabrea el trabajo. Este pobre hombre tiene serios problemas con la informática.