Escrito de un oyente cabreado
Más abajo podéis leer el escrito que he recibido de un oyente cabreado. Y me pregunto yo: ¿tendrá razón en su cabreo?.
No sé, ya me diréis qué opináis en los comentarios de este post.
Señor Osuna:
Como fiel oyente de "Cabreados" he leído con la mayor inquietud el relato de sus peripecias con Apple.
Solo el hecho de se lo hubiesen perdido me daba esperanzas pero veo que parece que ya lo ha recibido y me temo lo peor.
¿Por que soy tan malvado que parece que disfruto con sus penurias?: Porque disfruto con su podcast y ahora temo por su continuidad.
Son bien conocidos los casos de grandes podcasters (no tan grandes como Ud. Con sus millones de oyentes) que han anunciado su conversión a mac. Posteriormente a este anuncio sus podcast han empezado a perder regularidad (a veces mezclada con acusaciones de amarillismo) y han desaparecido (o algo parecido, un podcast cada seis meses es un podcast fenecido o algo extraordinariamente similar).
El caso de cabreados empieza a ser algo terriblemente parecido.
Llevo con lo anteriormente escrito varios días en mi PDA dudando si enviárselo y ahora oigo el último número (el 69) y me decido a enviárselo. Sus oyentes siempre hemos estado dispuestos a "hacerle" el podcast (como Ud decía repetidamente) pero que en un número de Cabreados Ud aparezca como estrella invitada al final es ya el colmo.
Posteriormente a oír este podcast escuche el último de Pin Podcast y al verle aparecer me asuste todavía mucho más. Es bien conocido que (con alguna excepción) en Pin Podcast se han reunido una serie de podcaster que abandonaron definitiva y vergonzosamente sus podcast originales. Estaba escuchándolo con verdadero terror; esperando y temiendo que le ofrecieran participar en él (entonces si que hubiese dado a Cabreados por fenecido definitivamente).
Reciba cordiales saludos de un fiel oyente.
___
Simon Illyan
Pd.- Si le apetece incluir este escrito en el blog o en cualquier otro lugar tiene mi plena autorización, que se den cuenta los señores podcasters que se deben a los oyentes y que aquí mandamos nosotros

