¿Deberían privatizarse las televisiones públicas?
Ayer se hicieron públicas las cuentas de Radio Televisión Española en el año 2008. El ente público finalizó el año con unas pérdidas de 71,8 millones de euros.
Hay que recordar que las televisiones públicas tienen una doble financiación: tienen ingresos provenientes directamente de los Presupuestos Generales del Estado e ingresos provenientes de su actividad (principalmente, de publicidad). En contraposición, las televisiones privadas sólo viven de los ingresos que consiguen por publicidad.
Entiendo que exista una televisión pública siempre y cuando ésta ofrezca un factor diferencial. Es decir, admitiría un déficit en las cuentas de una televisión pública (es decir, admitiría seguir pagando de mi bolsillo sus pérdidas) si esta ofreciese un servicio completamente distinto al del resto de televisiones, con unos contenidos que posiblemente otros no incluirían por ser «poco comerciales». Pero no olvidemos que las televisiones públicas, hoy en día, están luchado «de igual a igual» con el resto de televisiones. Es decir, están pagando millonadas a productoras por tener un programa de entretenimiento similar a los que se emiten en las privadas o están pujando por los derechos de los partidos de fútbol sin importar lo que cuesten. Si ese tipo de contenidos ya los tenemos en el resto de cadenas, ¿porqué tenemos que permitir que las televisiones públicas se gasten el dinero en más de lo mismo?.
Estoy completamente en desacuerdo con la doble financiación y, por ello, propongo dos salidas el tema de las televisiones públicas:
- Eliminar la financiación por publicidad de estas televisiones. Es decir, eliminar la publicidad y que su programación se componga de programas de calidad y bajo presupuesto. Es decir, que estas televisiones dejen de seguir compitiendo por el share a base de gastar dinero.
- Privatización de las televisiones públicas. Dejar que sean las empresas las que luchen en el mercado gastando lo que quieran gastar y que, al final del año, si existen pérdidas, sean estas empresas las que las asuman o «cierren el chiringuito».
¿Cuál de las dos salidas os convence más?. ¿O propondríais alguna alternativa?.








