Consejos de productividad: Come pipas peladas

Comenzamos con este post una serie sobre productividad.
La productividad es un tema que está de moda y sobre el que ya hay mucho escrito. Grandes gurús de la productividad (como Berto Pena, al que sigo con devoción) nos enseñan todos los días cómo podemos mejorar nuestra gestión personal con la finalidad de vivir mejor. Si estáis interesados en el tema, os recomiendo que busquéis por la Red (ya sabéis que Google es vuestro amigo) porque hay libros y blogs muy interesantes sobre este tema.
Sin embargo, en la serie «Consejos de productividad» de Cabreados os vais a encontrar con recomendaciones que seguro que no os cuentan en otros sitios. Grandes consejos que harán que os sintáis cada día más productivos. Seguid estos artículos y os aseguro que me lo agradeceréis.
Comenzamos la serie con el primero consejo de productividad que quiero daros y que es realmente importante: come pipas peladas.
¿Os habéis parado a pensar en el tiempo que se pierde en pelar una pipa?. Si ese tiempo lo multiplicas por el número de pipas que te comes en una «tarde tonta» te darás cuenta de que estás desperdiciando muchas horas de tu vida.
¿Por qué seguir pelando pipas cuando las máquinas ya lo hacen por ti?. Empeñarnos en pelar nosotros las pipas es similar a querer copiar un informe de 100 páginas a mano. Si ya existe la fotocopiadora, ¿tiene sentido perder horas y horas en copiar a mano?. Lo mismo ocurre con las pipas. Desde que se venden las pipas peladas, no tiene sentido pelarlas una a una.
Si me hacéis caso, la próxima vez que comáis pipas ganaréis un tiempo extraordinario. Un tiempo que, gracias a este consejo, os permitirá cosas como diseñar una catedral o estudiar una solución a la crisis económica actual. ¡Cuántas cosas realmente importantes se pueden hacer con un cambio tan sencillo como el de comer pipas peladas!.












