Se elimina la publicidad de TVE. Pero se hace fatal
María Teresa Fernández de la Vega, la primera de la gran lista de vicepresidentes que tenemos por aquí, ha anunciado hoy que el Gobierno pretende eliminar el próximo mes de septiembre la publicidad de Televisión Española.
Los que me lean de manera habitual, sabrán que estoy en contra de la doble financiación de la teleisión pública (por publicidad y Presupuestos Generales del Estado) y, por lo tanto, pensarán que este anuncio me debe satisfacer.
Pues no. No es así. Y no lo es porque hay dos maneras de llevar a cabo la retirada de publicidad de TVE. Se puede (y se debe) compensar la falta de ingresos que supone no tener publicidad no compitiendo con el resto de cadenas. Es decir, no comprándole a las productoras programas con presupuestos desorbitados, no pujando en las subastas por las más caras retransmisiones deportivas, apostando por los programas que no se basan en el presupuesto sino en la cultura y en los contenidos no tan comerciales.
La otra manera de compensar la falta de ingresos por publicidad, la que parece que ha elegido el Gobierno, es la misma propuesta en su momento en Francia. Se trata de no renunciar a competir con el resto de cadenas. No renunciar a los programas comerciales. Entonces... ¿de dónde se saca el dinero que no se ingresa al no tener publicidad?. La vicepresidenta lo ha dicho hoy: se incluirá previsiblemente una tasa a las televisiones privadas del 3% de sus ingresos brutos de explotación, así como otra de un 0,9% para los operadores de telecomunicaciones. Es decir, se le pide a las empresas privadas que paguen la incompetencia de las empresas públicas.
Como os digo, y lo sé gracias a la información que me ha pasado la Chica de la Tele, ese modelo es el que se propuso en Francia y, aunque inicialmente las televisiones privadas galas pensaban que era una medida positiva, pronto se dieron cuenta de todo lo contrario.
¿Es que no nos damos cuenta de que en momentos de crisis como este lo peor que se puede hacer es crear nuevos impuestos o tasas?. ¿Que eso hace que las empresas lo tengan más difícil todavía para participar en el mercado?. ¿Que puede llegar a destruir todavía más empleo?.
Por lo tanto, me parece que el Gobierno no va por buen camino. Sí estoy de acuerdo con la eliminación de la doble financiación pero no lo estoy con que sean las televisiones privadas las que tengan que asumir el coste de este nuevo modelo.













