Sí, voy a criticar el nombramiento de Alberto Oliart, de 81 años, como presidente de RTVE. Y sé que esta crítica se puede rebatir con argumentos como los siguientes:
- Para una vez que el PSOE y el PP se ponen de acuerdo, no lo critiquemos. Tendría que haber más consensos como éste.
- ¿Vas a criticar a una persona sólo por su edad?. ¿No tienes en cuenta su gran experiencia y lo valiosa que puede ser?.
Pues bien, lo primero que tengo que decir es que no critico que exista acuerdo ni pongo en duda la gran valía de Alberto Oliart. Por supuesto que una persona con 81 años puede ser mucho más valiosa que otra con 40. Sin duda, la experiencia es fundamental en determinados puestos.
Sin embargo, ¿no habría que dar ejemplo en cosas como el nombramiento del presidente de la corporación RTVE?. Y con «dar ejemplo», me refiero a dejar que las nuevas generaciones vayan sustituyendo a las personas mayores. ¿O es que no hay ningún menor de 65 años con la suficiente valía para ocupar ese puesto?.
En un país con la tasa de paro que tenemos, no me parece que sea defendible que personas con más de 80 años sigan en activo ocupando puestos de trabajo mientras que jóvenes muy valiosos engrosan las filas del INEM.
Y, repito, no discuto la valía de Alberto Oliart.