Mantener un secreto hasta el lanzamiento: ¿debe aprender Apple de Google?
No hace mucho, se esperaba las keynotes de Steve Jobs (CEO de Apple Inc.) con ánsia porque no se sabía qué novedades iba a presentar. Cada nuevo producto era una sorpresa porque, aunque los rumores siempre han circulado por la Red, la empresa de la manzana sabía guardar celosamente el secreto hasta que el señor Jobs decía eso de «One more thing...».
Sin embargo, parece que las cosas han cambiado últimamente. Días antes de cualquier presentación de Apple, corren por los blogs fotos y características del producto que se presentará. De acuerdo que muchas de esas informaciones no son más que bulos y las fotos se tratan de burdos fakes pero, entre toda esa morralla, siempre suele filtrarse la imagen de esa nueva generación de iPods o el nombre y las características del nuevo MacBook.
Tal vez deberían fijarse un poco en Google. Los lanzamientos del gigante de Mountain View sí que consiguen sorprendernos a todos. Sin ir más lejos, el tan cacareado aterrizaje del navegador Chrome, siendo una noticia de gran calado que puede hacerle daño al mismísimo Microsoft, nos pilló a todos por sorpresa. No había rumores, no había imágenes, nada de nada hasta el día de antes del lanzamiento.
Supongo que es muy difícil mantener el secreto cuando hay tantas personas implicadas en un nuevo lanzamiento. Y no me estoy refiriendo sólo a los ingenieros que desarrollen el producto o servicio sino (y aquí es donde Apple tiene las de perder frente a Google) a los de la cadena de producción, los de las empresas a las que se tiene que comprar suministros, los de la imprenta que preparan días antes la cartelería para el lanzamiento, los empleados de las muchas tiendas que reciben los productos para estar disponibles desde el momento del anuncio oficial, etc. Pero es que antes Apple conseguía mantener el secreto y ahora no. ¿Qué ha cambiado?.



