Hoy he ido a mi primera clase de valenciano.
La verdad es que no necesito hablar valenciano para nada. En Valencia se puede vivir perfectamente hablando sólo en castellano. No he tenido ni un sólo problema (ni una mala cara, ni siquiera un «amago» de mala cara) por no hablar valenciano.
Pero es que, si me esfuerzo en intentar hablar cada vez mejor el idioma oficial de otros países (el inglés), ¿cómo no voy a intentar hablar en una de las lenguas oficiales del lugar en el que habito?. Me interesa, aunque sólo sea por conocer mejor esta comunidad autónoma en la que vivo desde hace unos meses. Además, he conseguido un curso gratis por medio de mi trabajo y, algo a tener en cuenta, en horario laboral.
El caso es que hoy me he plantado en clase por primera vez y, ¿sabéis qué es lo primero que he tenido que hacer?. Presentarme en valenciano. Así. Directamente. Yo que no he hablado en esa lengua en mi vida.
Pues, no sé cómo lo habré hecho realmente pero al menos nadie se ha reído. Aunque a lo mejor tiene algo que ver el que todos tenemos, más o menos, el mismo nivel.
Me ha convencido. Mañana mismo me compro el libro y pienso ir a clase todas las semanas (siempre que no haya «marrones» en el trabajo que me lo impidan).
Y en Mayo me examino para intentar sacarme el título oficial en el nivel oral.
Ya os contaré.